POEMAS PARA LEER EN VOZ ALTA
1
EROS
viajantes inertes
inmersos en el silencio de esas horas
cuando el tiempo no es más tiempo
sino lasitud
y nuestros cuerpos jadeantes construcciones
envueltas en desnudez
testificada apenas por los objetos de la casa, los cuadros en la pared, los pesados
muebles, los libros y sus lomos, macetas, espejos, y además la negra silueta de los
edificios recortados contra la ventana
rostro ciego de la ciudad ahora adormecida al observarnos fijamente
yo brujo, tú sibila
¿qué dioses adoramos?
parados en la pausa entre sobresaltos
¿qué alquimia inventamos?
el peso que nos paraliza y adormece
no es cansancio
sino otra cosa
sensación de lo profundo
el obscuro sentir
del mundo que respira
por los poros de la oscuridad
y nosotros, maniatados por el placer, apenas conscientes
de la presencia de los objetos de la casa, muebles, macetas, libros, almohadones
esparcidos por el olor, nuestras ropas tiradas al acaso, aparte del negro recorte de los
edificios por detrás de la ventana
perfil del paisaje urbano, testimonio impasible
mal sabemos quién somos
apenas recordamos nuestros nombres
nos quedan el reposo y una intuición
despierta hacia el tibio mundo de nuestros cuerpos
nunca, nunca había sentido eso antes así
2
cuando el calor de la noche de verano
y la lluvia de la noche de verano
se encuentran
y son la misma corriente de vida al escurrir por nuestras arterias
entonces
nos reconocemos por las caricias
un arco iris se puede posar en la cabecera de la cama
una nube puede servir de cobija
un paisaje de sol naciente
en una playa empuntillada de tiendas de acampadores
se refleja en el lago luminoso de su vientre
la montaña con su ladera recubierta de matorrales
donde una vez nos extraviamos entre nacientes de ríos
proyectan su sombra en sus quebradas
planicies removidas por el viento alisio
que atraviesa el continente, el universo
son nuestra imaginación febril
3
la colcha era verde
y la lámpara azulada
acostumbraban oír músicas lentas y suaves
hallaban que el estante repleto de libros tenía un aire solemne
y gustaban de eso
de cualquier cosa
que sugiriese un ambiente sobrenatural
eran rápidos, muy rápidos en sus juegos intelectuales
se servían en tazas desbordantes, burbujeantes
y todo era conversado con una cierta indiferencia
con la naturalidad de hace tanto tiempo
tenernos habituados a estar juntos, a quedar desnudos, a besarnos en la boca
acostarnos sobre la colcha verde del sofá, a la luz azul de la lámpara
al lado del estante de libros erigiendo un clima de ritual
sugestión de cosa esotérica
seguro se miraban
y quedaban de volverse a encontrar otro día
(las noches pasaban presurosas)
4
nuestros hábitos delicados y perversos
nuestras diversiones medio delincuentes, medio filosóficas
nuestros placeres íntimos y raros
las pláticas irisadas de memoria
gestos poco a poco entrelazándose
en la plenitud de la familiar desnudez
mientras nos íbamos transformando
en los pulsantes personajes crepusculares
de nuestras historias
rodeados por un silencio vivo, un tiempo latente
de la noche recorrida
para no llegar a lugar alguno
durante el día
éramos simples mortales
5
es hora de decir claramente cómo son las cosas:
tú abres tus puertas tus piernas tus brazos tu boca tu cuerpo
tú te abres totalmente
yo me embarco en ti
yo me engancho me prendo me agarro y navego en ti
planeo en un juego de arriesgado equilibrio
me hundo en tus abismos
navego suavemente tu brisa
enfrento tus maremotos
viajo por tu velocidad
me pierdo en la maraña de tu pantano, en el laberinto de tierra y de arena,
de agua del mar y de agua dulce
nosotros somos el pantano y somos el laberinto
me ciego en tu blancura
me levanto en tu ondulación
eres el planeta en donde poso
la nube en que me envuelvo
aura estelar, disipación de caudas de cometas
llévame y condúceme
en esa danza desarticulada
hacia la lejanía hacia lo alto hacia lo profundo
arrástrame
amor oxímoro
amor, palabra de paradojas
6
tus ojos tienen muchos colores
que reflejan el brillo de cada hora
extrañas palabras
atraviesan nuestra plática
ES PRECISO QUE SEAMOS MODERNOS COMO EL AMOR
pero no sé
si no retrocederemos
confundidos delante de la visión de nuestra crueldad
7
ah, pero tú no viste nada
esa fiesta a la cual me invitas
sólo puede ser en la claridad del herbajal en llamas
en el subsuelo del edificio derrumbado en escombros
pues el verdadero amor, el amor sumado al placer, es otra cosa
overdose, éxtasis infernal
que fatalmente nos destruirá
(traducción al español por Benjamín
Valdivia)
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